
«Llevamos muchos años hablando de la doble discriminación, por ser mujeres y por tener una determinada opción sexual. Ahora lo que queremos es dejar eso atrás y empezar a ser protagonistas del cambio. Debemos darle un impulso a nuestra visibilidad», indicó ayer Silvia Jaén, miembro de la Federación estatal. Para Jaén, la primera consecuencia de esa invisibilidad como colectivo está en que «estamos ausentes del imaginario general: no contamos para los protocolos sanitarios, ni en las acciones en el campo de la familia ni en los temas laborales… Necesitamos generar herramientas que nos den más poder», explica. Irene Saavedra, de TríbadAS, sostiene que la intención del colectivo es «tener más presencia social porque de lo que no se habla, no existe». Entre sus demandas (más…)