Artistas que os interesarán (XIV): CARMELA GARCÍA

En la obra de Carmela Garcia (Lanzarote, 1964) la re-construcción de “la mujer” es fundamental y en ella no existe la más mínima nostalgia por la coherencia ni la totalidad, sino la ruptura de esa subjetividad y de la emergencia de lo que se ha llamado “el otro inapropiado”. Para ella, el sujeto coherente es simplemente una fantasía y la identidad personal y colectiva se reconstituye precaria y constantemente. Las mujeres de Carmela García implosionan en relaciones articuladas, diferenciadas o idealizadas, insistiendo en su mutabilidad y espontaneidad. Su trabajo se despliega como “un ejercicio que se desarrolla tanto a partir de la historia de las relaciones sociales entre las mujeres como en una ficción en curso que nos ofrece visiones oblicuas del contacto personal, las afinidades y el amor entre ellas”, explica el crítico Octavio Zaya.
A través de registros fotográficos, vídeos, dibujos e instalaciones, la artista canaria indaga en torno al género y la identidad. En una de sus últimas piezas, “Constelación” –presentada en el MUSAC de León en otoño de 2008- despliega los nodos relacionales de un conjunto de mujeres que coincidieron en un marco geográfico-cronológico concreto: París como ciudad, la margen izquierda del Sena como espacio concreto, y el periodo de entreguerras, años 20 y 30, como marco temporal. A partir de estos parámetros, García documenta y reconstruye la presencia de un conjunto de identidades femeninas que, a través de su actividad cultural, artística y social marcaron el debate sobre la mujer moderna, desafiaron las convenciones y los modelos jerárquicos dominantes en torno a lo masculino y lo femenino, y modificaron los referentes y los comportamientos socioculturales de un modo que, aún hoy, conserva su vigencia. Berenice Abbott, Gertrude Stein, Eileen Gray, Suzi Solydor, Janet Flaner, Telma Woods, Marie Laurencin, Claude Cahun, Suzanne Malherbe, Sylvia Beach, Adrienne Monnier, Tamara de Lempicka, Colette, Channa Orloff, Romaine Brooks, Djuna Barnes o Natalie Barney, entre otras, son la “Constelación” a la que hace referencia el título de la obra.
La serie de retratos titulada “I want to be…” profundiza precisamente en ese juego entre representación y auto -representación. Tomando como base principal los retratos que realizó Berenice Abbott de muchas de estas mujeres, Carmela García los replantea actualizándolos, trayéndolos al presente y a nuestro cotidiano. Otra obra, “Casting”, propone un juego de adscripción de personajes y roles a partir de una reflexión sobre los condicionantes de la producción de la imagen. Carmela García ha imaginado un extenso reparto en el que adjudica a conocidas estrellas del star system el papel de los diferentes personajes históricos que ha tomado como base para este proyecto. En contraste y contraposición con “I want to be…”, aquí se pone de relieve el artificio en la fabricación de la imagen, el peso de lo fotogénico y el predominio de las convenciones en la representación del sujeto.
El espejo es un elemento crucial y muy representativo en la estrategia de construcción de la identidad por su potencial simbólico y perturbador: en él aparece simbolizada la importancia de la auto-percepción y la subjetividad, la tensión entre reflejo y representación, entre imagen e identidad. Carmela García evoca el “espejo mágico” y el “espejo con memoria” de Claude Cahun y sintetiza así, en su reflejo, el juego de identidades y subjetividades subyacentes en el conjunto del proyecto.
El vídeo “Bord de mer” es un recorrido por la casa diseñada y construida por Eileen Gray que va transformando sus espacios en un paisaje interior con una cualidad poética y subjetiva que se ve reforzada por el continuado sonido del mar. El sonido del agua arrastrando las piedras y la luz que baña el interior de la casa son una presencia inalterada por el tiempo que contrasta con los materiales del edifico envejecidos por el paso de los años. El lugar y las estancias se dilatan por la evocación simultánea de presencia y ausencia para irse transformando progresivamente en paisaje de memoria.
J. R.






