Artistas que os interesarán (III) KIKI SMITH: Asalto al patriarcado
Los años noventa fueron testigo de un interés renovado por el cuerpo como fuente artística. Un cuerpo que deja de ser considerado un objeto fetichista de la mirada masculina para convertirse en algo que debía explorarse en toda su diversidad. Como alguna de las artistas postfeministas –Judy Chicago, Louise Bourgeois, Kara Walter- Kiki Smith destacó durante aquellos años con obras que utilizaron el cuerpo como inscripción de políticas sociales, aportando una lectura de lo femenino más allá de las imágenes construidas por la publicidad, la literatura y, en general, la historia oficial. Hija del escultor Tony Smith, esta artista norteamericana (1954) tuvo desde niña ocasión de compartir veladas con creadores de la talla de Jackson Pollock, Mark Rothko o Richard Tuttle. Durante los ochenta, comenzó a interesarse por el tema de la mortalidad y del cuerpo humano, sus órganos, fluidos y sistemas. Al mismo tiempo, encontraba una equivalencia entre la delicadeza y la fuerza de los cuerpos con las de los materiales. Y, así, comprueba en su trabajo la relación entre la fragilidad de la piel y de los papeles hechos a mano, o la flexibilidad de algunos órganos con la cera y el plástico.
Durante los últimos años, Kiki Smith aumenta el vocabulario corporal y su relación física y simbólica con la sociedad. Modela enormes figuras de cuerpo entero, vacía órganos, como corazones, vientres, pelvis y costillas, en diversos materiales, como cera, yeso, porcelana y bronce. “Los materiales son también cosas sexy –explica- que en sí tienen vida o muerte”. Pedazos endurecidos de vísceras, huesos desnudos y piel desollada, simbolizan la pérdida del “yo”, relacionado con la maternidad. En la escultura titulada “Tale” (1992) vemos una figura femenina arrastrándose de rodillas por el suelo, dejando tras de sí un rastro indeterminado de sangre y excrementos. Se trata de una pieza que plantea el dilema de ser incapaz de controlar las lecturas del cuerpo femenino. “El pelo –escribe Smith- te atrapa, la mierda y el pis y la piel irritada, la leche y la placenta, puedes sentir el pelo en la segunda persona, pero no en la primera. Amenazas sutiles. Modos inquietantes de seguir manchando”.
Á. M.







